Alivio físico en el lugar de trabajo.
Sentarse y estar de pie
El movimiento no es una excepción. Es el trabajo en sí.
Quien cada día está de pie, sentado y cargando peso, el viernes se da cuenta de lo que no funcionaba el lunes. La diferencia entre aguantar y perseverar rara vez radica en un gran cambio. La mayoría de las veces, está en la silla adecuada. En la esterilla adecuada. En la mesa que se adapta a tus necesidades.
Elevación y transporte
La espalda también cuenta. Aunque nadie la mire.
Levantar, transportar, empujar. Una caja de cartón, una palet, un carrito de más. El cuerpo recuerda cada repetición, incluso las más pequeñas. Nuestro cuerpo no olvida el esfuerzo excesivo. Por eso, procurerá someterlo a él lo menos posible.
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