Criterios para elegir una aspiradora en húmedo y en seco o una aspiradora industrial
La elección de la aspiradora adecuada depende de la clase de polvo (L, M, H), la potencia de succión necesaria y el ámbito de aplicación. Las aspiradoras en húmedo y seco son adecuadas para materiales mixtos, mientras que las aspiradoras industriales están pensadas para requisitos específicos, como polvos o líquidos con riesgo de explosión. Esta guía explica los criterios más importantes para tomar la decisión de compra adecuada.
En las empresas de transformación y fabricación se genera inevitablemente polvo y suciedad, y su eliminación suele plantear requisitos especiales en este ámbito. A largo plazo, el polvo no solo puede afectar a la salud, sino que también tiene consecuencias negativas para la calidad del producto final.
Contar con la aspiradora adecuada es imprescindible para mejorar las condiciones de trabajo y garantizar los estándares de calidad.
No todo el polvo es igual
Mientras que el polvo grueso se asienta rápidamente, el polvo fino permanece suspendido durante mucho tiempo en el aire que respiramos, puede inhalarse y causar daños a la salud. Si la suciedad generada no solo contiene polvo, sino también partículas más gruesas, la aspiradora debe estar diseñada para ello. Si hay que aspirar polvo húmedo, partículas sólidas mezcladas con líquidos o polvos pegajosos (p. ej., polvos mezclados con aceites o restos de barniz), los requisitos de la aspiradora son otros. Los propios polvos pueden ser inflamables o formar una mezcla explosiva con el aire ambiente.
Los distintos tipos de polvo se clasifican en tres clases, que proporcionan información sobre la nocividad de cada uno de ellos y sirven de orientación a la hora de determinar qué aspiradora es la más adecuada para cada clase de polvo.
Clases de polvo
La normativa vigente para la clasificación de las clases de polvo y, por lo tanto, la base para la eliminación segura de sustancias y polvos es la norma de la UE EN 60335-2-69, que es válida en toda Europa.
La categoría correspondiente viene determinada por el grado de peligrosidad para la salud y la explosividad de cada tipo de polvo. Otro factor es el valor límite en el puesto de trabajo (AGW). Cuanto más bajo sea el AGW, más peligroso es el polvo.
El grado de penetración describe la relación entre la cantidad de polvo o partículas originales y las que atraviesan el filtro, y se expresa en forma de porcentaje o de relación numérica.
Puedes obtener información detallada sobre las sustancias y polvos, así como sobre la clasificación de máquinas para la eliminación de estos en el Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo del Seguro Social Alemán de Accidentes de Trabajo
Clases de polvo aplicables según la norma EN 60335-2-69, Anexo AA
Aspiradoras para la clase de polvo L
Polvos secos, nocivos para la salud y no inflamables con un AGW > 1 mg/m³
Clase de polvo: como mínimo L
Grado de penetración máximo: < 1 %
Ejemplos: polvo doméstico, tierra, arena
Aspiradoras para la clase de polvo M
Polvos secos, nocivos para la salud y no inflamables, con un AGW ≥ 0,1 mg/m³
Clase de polvo: como mínimo M
Grado de penetración máximo: < 0,1 %
Ejemplos: madera, hormigón, masilla, partículas de barniz
Aspiradoras para la clase de polvo H
Polvos secos, nocivos para la salud y no inflamables, con un AGW< 0,1 mg/m³
Clase de polvo: H
Grado de penetración máximo< 0,005 %
Ejemplos: moho, polvos muy finos que pueden penetrar en los pulmones
Sustancias nocivas carcinógenas según el Apartado 11 de la Ordenanza alemana sobre sustancias peligrosas (GefStoffV), la TRGS 905 y la TRGS 906
Clase de polvo: H
Grado de penetración máximo: < 0,005 %
Ejemplos: metales pesados, fibras minerales
Amianto según la norma TRGS 519
Clase de polvo: H + idoneidad para su uso según la norma TRGS 519
Grado de penetración máximo: < 0,005 %
Idoneidad adicional para polvos inflamables de todas las clases de explosión de polvos (excepto los polvos con una energía mínima de ignición extremadamente baja < 1 mJ)
Clase de polvo: como mínimo L, con ensayo adicional según la norma DIN EN 60335-2-69, Anexo CC
Aparatos del tipo Zona 22 (es decir, en condiciones normales de funcionamiento, no suele haber una atmósfera explosiva en forma de nube de polvo inflamable presente en el aire, o bien esta solo está presente durante un breve periodo de tiempo)
Nota:
Las mezclas de polvo y aire son explosivas cuando el polvo está compuesto por materiales inflamables (p. ej., madera, carbón, celulosa, harina y otras sustancias orgánicas). Los polvos de metales ligeros (aluminio, magnesio) pueden reaccionar en contacto con el agua y liberar hidrógeno, generando así una atmósfera explosiva. Por ello, tras cada aspiración de polvos de metales ligeros, se debe vaciar el depósito colector de polvo. También existe peligro de explosión debido a la presencia de vapores de disolventes o gases. Antes de realizar trabajos de limpieza, se debe eliminar cualquier atmósfera explosiva mediante una ventilación y aireación adecuadas. Si esto no es posible, se deben utilizar aspiradoras especiales a prueba de explosiones de gas.
Las aspiradoras en húmedo y en seco no están permitidas para aspirar líquidos inflamables.
Potencia de aspiración
Para obtener la mejor potencia de aspiración, no solo es determinante una potencia elevada en vatios, sino que también es fundamental la relación adecuada entre la presión negativa y el caudal de aire.
Un elevado caudal de aire implica una alta velocidad del material aspirado y, para aspirar materiales pesados o desde grandes profundidades (p. ej., en minas), se requiere una alta presión negativa.
Además, el diámetro de la manguera influye de manera decisiva en la relación entre el caudal de aire y la presión negativa de la aspiradora. Los tamaños de manguera que se incluyen de serie se sitúan en el rango medio, lo que garantiza un buen rendimiento de la aspiradora y, en condiciones normales, no plantea problemas a la hora de aspirar los residuos.
Para garantizar una potencia de aspiración constante, es necesario utilizar un filtro principal correctamente dimensionado. Los filtros principales pueden descargarse mediante separadores previos. Para mantener el aire de salida lo más limpio posible, existe la posibilidad de instalar filtros absolutos (de la clase de polvo H) en una etapa posterior.
Componentes del aparato
Manguera
Para obtener un rendimiento óptimo, se necesita una manguera que se ajuste a los requisitos en cuanto a longitud, resistencia y dimensiones de conexión. La manguera debe ser lo suficientemente larga como para no tener que mover constantemente la aspiradora; por otro lado, una manguera demasiado larga puede resultar un estorbo, sobre todo a la hora de enrollarla y transportarla. Además, la potencia de aspiración disminuye a medida que aumenta la longitud de la manguera. La manguera debe ser flexible y tener un radio de curvatura lo más pequeño posible. Al mismo tiempo, es importante que mantenga su forma, para que las influencias mecánicas externas no puedan deformarla.
La fricción de las partículas aspiradas en la manguera genera una carga electrostática que puede provocar descargas eléctricas y dar lugar a lesiones o explosiones. Por ello, es importante que la manguera de aspiración de una aspiradora industrial pueda conectarse a tierra.
Si se van a transportar líquidos, la manguera debe ser adecuada para ello y, en su caso, también resistente a las soluciones alcalinas y los ácidos.
Filtros
Cuanto mayor sea el riesgo para la salud que plantea un tipo de polvo, más eficaz deberá ser el sistema de filtrado de una aspiradora. El indicador más importante para evaluar el rendimiento de un sistema de filtrado es el grado de separación. Este indica, en porcentaje, qué proporción de las sustancias nocivas contenidas en el flujo de aire se separa realmente, y es directamente proporcional a la clase de polvo.
Clase de polvo L: grado de separación: 99 %
Clase de polvo M: grado de separación: 99,9 %
Clase de polvo H: grado de separación: 99,995 %
Sin embargo, un elemento de filtrado siempre supone una resistencia en el flujo de aire, y esta es tanto mayor cuanto menor sea la superficie de filtrado y cuanto más sucio está el filtro. Además, una superficie de filtrado pequeña se obstruye más rápidamente.
Muchos modelos funcionan con un sistema de filtrado ciclónico. En este sistema, el aire entra de forma tangencial en el depósito y la suciedad se aspira sin desviaciones. De este modo, la suciedad aspirada no puede obstruir el tubo de aspiración ni chocar directamente contra el filtro, lo que, de otro modo, podría dañarlo. Esto prolonga la vida útil del filtro, lo que no solo es positivo para el medioambiente, sino que también supone un ahorro económico. Las partículas de suciedad más pesadas se frenan contra la pared del depósito y se asientan en el fondo del mismo. De este modo, el filtro principal solo tiene que filtrar las partículas más ligeras, lo que favorece una larga vida útil del filtro.
En función del modelo de aspiradora y de las necesidades, se utilizan diferentes filtros principales. Estos se diferencian en su estructura, material y revestimiento y, por lo tanto, en su capacidad de retención de polvo, resistencia al desgarro y a la humedad.
Para aspirar líquidos o mezclas de líquidos y sólidos, por ejemplo, es necesario utilizar una aspiradora en húmedo y en seco, y hay que prestar atención a la resistencia al desgarro del material de filtrado (los filtros de papel no son adecuados). Los polvos húmedos y mojados obstruyen los filtros más rápidamente, por lo que puede ser necesario cambiarlos con mayor frecuencia. Los polvos que se hinchan o se endurecen al entrar en contacto con el agua (por ejemplo, yeso, cemento…) pueden obstruir un filtro de forma permanente. Para este tipo de tareas son adecuados los filtros lavables, que deben limpiarse inmediatamente después de su uso.
Depósitos/Bolsas de vaciado
Si la aspiradora funciona con una cámara de polvo sencilla, la suciedad aspirada acaba en un depósito que hay que vaciar periódicamente para evitar que el polvo ya acumulado en el mismo vuelva a levantarse y sea aspirado por el filtro. Por este motivo, y para garantizar la eficiencia, el depósito colector tampoco debe llenarse por completo. Los aparatos con un depósito colector de polvo de mayor tamaño parecen, por tanto, ser una ventaja, pero hay que tener en cuenta que la aspiradora debe seguir siendo manejable incluso con el depósito lleno (p. ej., al transportarlo o al vaciarlo). Las aspiradoras de virutas disponen además de un filtro para separar los componentes sólidos de los líquidos, de modo que puedan eliminarse por separado.
Si se ha previsto una bolsa colectora de polvo, es obligatorio utilizarla, ya que, de lo contrario, el polvo recogido no podrá retirarse de forma segura. El material de la bolsa colectora debe adaptarse al material aspirado en cuanto a resistencia al desgarro y a la humedad.
La Ordenanza alemana sobre sustancias peligrosas (GefStoffV) establece que, durante el funcionamiento de la aspiradora, debe liberarse la menor cantidad de polvo posible. Por lo tanto, las bolsas filtrantes no deben vaciarse ni reutilizarse, ya que al vaciarlas se liberan grandes cantidades de polvo.
Para garantizar un funcionamiento seguro, económico y sin fallos de la aspiradora, es necesario realizar un mantenimiento periódico del aparato y comprobar su buen funcionamiento. Esto incluye la limpieza del aparato, el cambio de las bolsas colectoras de polvo y la sustitución de las piezas de desgaste (p. ej., mangueras de aspiración y filtros).
Ejemplos de aplicación
Los siguientes ejemplos no pretenden ser exhaustivos y, a la hora de aspirar sustancias peligrosas, siempre debe tenerse en cuenta cada caso concreto. Si se detecta o se sabe que hay una fuente de peligro (p. ej., la aspiración de disolventes, sustancias químicas, amianto, aluminio, polvo de madera, etc.), esto debe tenerse en cuenta sin falta a la hora de elegir la aspiradora industrial adecuada. Además, existen algunos tipos de polvo problemáticos que, incluso con aspiradoras homologadas por GS, deben eliminarse con precaución: p. ej., el polvo fino de aluminio y magnesio, la gasolina, etc. La mutua profesional puede ayudar en este sentido y facilitar la información correspondiente.
Aspirado mayoritariamente de polvo fino
En este caso, es recomendable utilizar una aspiradora con una potencia no demasiado elevada, pero con una gran superficie de filtrado (salvo que se trate de polvo con un peso específico elevado, como, por ejemplo, el polvo metálico). Hay que tener en cuenta la capacidad de separación del filtro, para que la aspiradora recoja el polvo y no lo vuelva a liberar en gran medida al medioambiente. En el caso de polvos nocivos para la salud, debe utilizarse un filtro absoluto. Si el polvo es explosivo, el aparato debe cumplir con el tipo de zona 22.
Aspirado de mezclas de polvo fino y partículas grandes
Para esta tarea, se debe elegir una aspiradora de alta potencia y gran superficie de filtrado, que además cuente con un separador previo mecánico (ciclón) para proteger el filtro contra posibles daños. Es necesaria una gran superficie de filtrado para evitar que el filtro se sature prematuramente y, de este modo, mantener el rendimiento de la aspiradora. También en este caso deben respetarse las directrices sobre clases de polvo M, H y L con el tipo de Zona 22.
Aspirado mayoritariamente de partículas grandes
En este caso, el sistema de filtrado no reviste tanta importancia, pero la aspiradora debe tener una gran potencia y una gran capacidad. Por lo general, basta con un aparato estándar, aunque la potencia del mismo debe adaptarse al diámetro y la longitud de la manguera, así como al material que se va a aspirar. Si la aspiradora se utiliza en un entorno con riesgo de explosión, hay que tener en cuenta la conformidad con la normativa ATEX.
Aspirado de líquidos que contienen sustancias químicas (detergentes suaves)
En este caso, es necesario utilizar una aspiradora en húmedo y en seco que el fabricante haya diseñado específicamente para esta aplicación. En la mayoría de los casos, se recomienda utilizar un aparato con depósito de acero inoxidable. En el caso de sustancias agresivas, es necesario determinar con exactitud cómo se comporta la sustancia y cuáles son los requisitos que debe cumplir la aspiradora.
Aspirado de aceite o líquidos que contienen aceite mezclados con virutas
Las aspiradoras en húmedo y en seco normales no están preparadas para aspirar este material, ya que el comportamiento de atomización de estos líquidos es diferente al del agua, por ejemplo. Las aspiradoras de virutas están provistas de un equipamiento diferente para controlar mejor dicho comportamiento de atomización.
Para la aspiración de las máquinas de producción, son adecuadas las aspiradoras de virutas con sistema integrado de separación de virutas y emulsión.
Aspirado de sustancias en entornos con riesgo de explosión
Por razones de seguridad, en la mayoría de los casos es recomendable una aspiradora de aire comprimido (con ATEX).
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